Buenrostro argumentó que la salvaguardia contravendría los objetivos compartidos de proteger los empleos en la región y fomentar la transición hacia energías sustentables. Además, subrayó la necesidad de resolver este asunto en estricto apego al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), para lograr un acuerdo beneficioso para los trabajadores de ambos países sin escalar las diferencias a instancias que puedan afectar a ambas economías.
La preocupación de México surge después del anuncio del presidente Biden en mayo de este año sobre nuevos aranceles por un valor de 18,000 millones de dólares a las importaciones de productos de China, que afectan sectores como el acero, el aluminio, los semiconductores, los vehículos eléctricos, las baterías, los paneles solares, las grúas de descarga de buques y los productos médicos. Los aranceles sobre los paneles solares aumentarán del 25% al 50%, lo que ha generado inquietud en México.
Este anuncio se realizó en medio de la campaña electoral para las elecciones del 5 de noviembre, en la que Biden busca la reelección y ha adoptado una postura más dura con China para atraer a la clase trabajadora estadounidense y distanciarla del expresidente Donald Trump, futuro candidato republicano.
Desde 2022, Estados Unidos lleva a cabo una investigación antidumping sobre la importación de paneles solares de empresas chinas en Camboya, Malasia, Tailandia y Vietnam, lo que añade una capa adicional de complejidad a las relaciones comerciales en la región.



