A pesar del potencial del hidrógeno limpio, su adopción enfrenta retos significativos, incluyendo la falta de capacitación técnica, la disponibilidad de tecnología e infraestructura, y la necesidad de establecer estándares y regulaciones que fomenten la inversión.
Israel Hurtado, presidente de AMH2, destacó que México tiene un amplio potencial de energía renovable, especialmente en fuentes como la solar, geotérmica y eólica. Esto, junto con su ubicación geográfica, posiciona al país como un posible exportador de hidrógeno verde.
Hurtado también mencionó que la creación de infraestructura industrial adecuada podría generar beneficios en términos de empleo y reducción de la dependencia de combustibles fósiles. Sin embargo, enfatizó que es crucial establecer normas técnicas para adaptarse a la nueva regulación en el sector energético.



