La inversión se desglosa en 13.4 millones de dólares para la preparación del sitio, 2,444.8 millones de dólares para la construcción, 87.6 millones de dólares para operación y mantenimiento, y 26.5 millones de dólares para desmantelamiento. Además, se contempla una línea de conexión de 10.6 km y un hidroducto de 10.9 km para transportar el hidrógeno hasta el gasoducto Escobedo-Castaños.
Este proyecto se alinea con los esfuerzos del gobierno mexicano para promover la transición energética y apoyar el uso de hidrógeno verde en sectores clave como el transporte, la industria y la construcción. La demanda de hidrógeno verde en Nuevo León se incrementará especialmente en áreas como la descarbonización de la producción de acero y la producción de amoniaco.
El desarrollo también se beneficia del programa H2 Twin Cities, que fortalece la cadena de hidrógeno en la región a través de la colaboración entre Nuevo León y Houston, Texas.



