Segundo encuentro con Claudia Sheinbaum -el primero fue en la reunión del G-7- y en compañía de tres ministros y un grupo de cabezas de firmas del país de la hoja de maple.
Ya hay una agenda de trabajo que se revisará cada trimestre con puntualizaciones para varios sectores como energía, transporte, minería, etc.
En una "renegociación", que no "revisión", frente a un personaje como Donald Trump, la alianza México-Canadá será nodal, pero nada garantiza que al calor de la refriega se mantenga firme. Al replantearse el T-MEC hubo fisuras serias.
Como quiera la visita de Carney es por ahora una buena señal, ya que se conoce que este último inclusive se reunió con su gabinete por dos días para evaluar escenarios.
El panorama hacia un nuevo T-MEC se ve cuesta arriba por el proteccionismo. Por lo pronto al iniciar la consulta pública el USTR de Jamieson Greer queda clara la voluntad de EU de seguir adelante con el trilateral.
Una vez conocidas las inquietudes de todos los actores, el equipo negociador de EU no va a desaprovechar la base arancelaria que ya impuso, con lo que el libre comercio quedará atrás. Economía de Marcelo Ebrard tendrá que enfrentar además las muchas denuncias que ya ha recibido el USTR de sus empresas con respecto a las flagrantes violaciones del T-MEC por México.
Simplemente el andamiaje en energía con Pemex de Víctor Rodríguez y CFE de Emilia Calleja como monopolios de Estado, mismo que lastima las oportunidades de sus compañías en ese millonario ámbito y en otros, por los riesgos de la reforma judicial y la electoral vs la democracia. Vaya la modificación a la Ley de Amparo, como le platicaba, es una aberración jurídica. El recurso se creó para proteger a los particulares vs el Estado y no al contrario.
En consecuencia, la resultante del nuevo T-MEC es insospechada, porque además para octubre deberán eliminarse 50 barreras no arancelarias. De incumplir México, habrá mayores gravámenes que enrarecerán más el punto de partida.
Así que horizonte del T-MEC cuesta arriba.



