
El proyecto contempla una inversión superior a 22.29 millones de pesos y se estima que beneficiará de manera directa a más de mil 600 habitantes de la zona, quienes han demandado acciones para resguardar sus viviendas y patrimonio ante el deterioro progresivo de las márgenes del cauce.
De acuerdo con la Conagua, los trabajos consisten en el recubrimiento con roca de 380 metros lineales de la ribera derecha, así como la construcción de tres espigones, con un plazo de ejecución de 150 días naturales. La dependencia indicó que estas acciones permitirán detener el avance de la erosión y reforzar la seguridad de las familias asentadas en las inmediaciones del río.
El arranque de la obra contó con la participación de autoridades locales, entre ellas el director de Conagua en Tabasco, Luis Antonio Cabrera, la diputada del XIV distrito, María de los Ángeles Hernández Reyes, y el delegado municipal de Nicolás Bravo, Alfonso Hernández Narváez.
El río Puxcatán es considerado de respuesta rápida, con corrientes fuertes y profundidades que han provocado una erosión acelerada en sus márgenes, particularmente en la derecha, donde se ubican viviendas en riesgo de colapso.
Con este proyecto, la Conagua destacó que se busca no solo atender una demanda prioritaria, sino también fortalecer la protección de comunidades ante fenómenos hidrometeorológicos, en concordancia con el Acuerdo Nacional por el Derecho Humano al Agua y la Sustentabilidad.